//Seguro: las motocicletas, objeto de deseo

Seguro: las motocicletas, objeto de deseo

2018-05-07T07:43:16+00:00 11-septiembre-2011|

Jorge Holgado

– Hace unos pocos años asegurar una motocicleta era una misión cuasi imposible, porque prácticamente ninguna compañía quería cubrir ese tipo de riesgos y cuando lo hacía era por compromiso en la mayoría de las ocasiones, ya que el cliente tenía uno o más seguro con la entidad y, además, en ese caso los precios solían ser demasiado altos. Hasta tal punto eran caros este tipo de seguros que llegaron a comprometer la supervivencia del propio sector de las motos por la dificultad para asegurar estos vehículos. Parece un poco exagerado, pero si las compañías no aceptaban clientes, éstos no podían comprar motos, lo que repercutía negativamente no solo en los fabricantes, sino también en los concesionarios de venta, en los talleres de reparación y en la industria auxiliar

Y es que las motos, incluyendo en este concepto las motocicletas, los ciclomotores, los scúters y ahora también los quads, para poder circular tienen que contar con su correspondiente “seguro obligatorio de automóviles”, el mismo exactamente que el de los coches.

Motos

De todas maneras al final quedaba siempre el recurso del Consorcio de Compensación de Seguros, ya que por tratarse de un seguro obligatorio, si el cliente no encontraba una compañía que cubriese el riesgo lo hacía este organismo. Desde luego el precio también era elevado, pero al menos se podía contratar una póliza. Para ello bastaba que al menos dos aseguradoras se negasen a cubrir dicho riesgo.

Actualmente la situación es completamente diferente. Ha aumentado exponencialmente el número de entidades que aceptan seguros de motos, y son las propias compañías las que compiten entre sí para captar clientes. Esta fuerte competencia actual, además de la facilidad para encontrar cobertura, ha tenido dos efectos beneficiosos para los clientes. Por una parte, se han abaratado sensiblemente los precios, que anteriormente eran muy elevados. Y, por otra, también hay más diversidad de productos para asegurar estos vehículos, ya que las compañías tratan de darle su toque personal, de marcar la diferencia para así atraer a los posibles clientes.

Estamos hablando de un mercado de más de cinco millones de vehículos asegurados. Concretamente, según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) a 31 de diciembre de 2009 el parque total de vehículos en España estaba formado por 32.795.334 vehículos, de los que 2.606.674 eran motocicletas, que representaban un 7,95% del parque y 2.352.205 ciclomotores, el 7,17% del parque. En total 4,96 millones de motos, que suponen más del 14% del parque nacional. Se trata pues de un nicho de seguros lo suficientemente importante como para despertar el interés de las aseguradoras. Y más en un sector, como el del automóvil, en el que la competencia es feroz, en el que hay compañías monoproducto o muy especializadas en él y que, para colmo, lleva varios años inmerso en una guerra de precios.

Todo este cambio de tendencia se produjo con la entrada en vigor de la normativa que permite la conducción de motos de hasta 125 centímetros cúbicos y 11 kw de potencia con más de 3 años de experiencia con carnet B. En ese momento se dispararon las ventas de motos y el mundo del seguro vio ahí un nuevo filón de negocio.

La evolución del parque de motos ha sido espectacular a partir de 2004. Hasta ese año se producían discretos aumentos anuales, o incluso algún retroceso, como ocurrió precisamente en 2003, con 3.790 vehículos menos que el año anterior según datos de la propia DGT. En 1994 el parque era de 1.287.850 motos y de 1.513.526 en 2003, lo que supone un crecimiento que no llega al 15% (225.676 unidades) en esos diez años.

Pero a partir de 2004 las ventas se disparan y el parque de vehículos de dos ruedas aumenta en más de 100.000 vehículos cada año. Concretamente, de los 1.513.526 vehículos de 2003 pasó a 2.606.674 en 2009, lo que significa un crecimiento superior al 72% en siete años. Estos datos se refieren única y exclusivamente a motocicletas, ya que los ciclomotores son “despreciados” en muchas ocasiones y, por tanto, se ven excluidos de estadísticas y estudios, pero no hay que olvidar que actualmente se trata de cerca de 2,5 millones de vehículos que necesitan su propio seguro y eso supone un buen pellizco para el sector.

El seguro obligatorio solo cubre los daños materiales y personales que ocasione el vehículo y su precio depende única y exclusivamente de la cilindrada de la moto, sin distinción de edad o experiencia. Según los “moteros”, en la práctica es difícil encontrar una aseguradora que venda el seguro obligatorio de forma aislada, por lo que se puede recurrir al Consorcio de Compensación de Seguros para contratar esta cobertura.

La mayoría de las compañías, lógicamente, tratan de vender su propio producto, el denominado comúnmente “seguro a terceros” en el que suelen incluir, además del propio seguro obligatorio, otras coberturas tales como responsabilidad civil voluntaria, para ampliar la cobertura por daños personales y materiales del obligatorio; reclamación de daños; asistencia en viajes, etc. Algunas aseguradoras también ofrecen, como en automóviles, el seguro a “todo riesgo” pero su precio se dispara.   …..

Fuente: Capitalmadrid.com   Ver articulo completo